Portada de Shenmen, el juego de la consulta de acupuntura

神門 Shenmen · el juego de la consulta

Juego

Heredas un cuarto con cinco sillas, unas agujas de bambú y un solo tratado en la estantería. No se trata de acertar una respuesta en una lista: se trata de explorar al paciente, razonar el cuadro y tratarlo con la maniobra que pide.

Jugar gratis el primer día
  • El primer día, sin cuenta ni tarjeta
  • Pago único, sin suscripción
  • Ya se juega en el móvil, con el dedo
síndromes, del Zang-Fu a los vasos extraordinarios
74síndromes, del Zang-Fu a los vasos extraordinarios
fórmulas clásicas de la farmacopea
64fórmulas clásicas de la farmacopea
hierbas de la farmacopea
89hierbas de la farmacopea
puntos que se localizan a mano
54puntos que se localizan a mano
de luz por jornada. Ni una más
12 hde luz por jornada. Ni una más

Tu consulta

Cinco sillas, un mostrador y doce horas de luz

Abres consulta en un barrio de una ciudad china sin fecha concreta. La sala se llena, la luz cruza el suelo de la mañana a la tarde y cada examen se come minutos de jornada. Nadie espera para siempre: el que se cansa, se levanta y cruza la calle hacia el rival.

La consulta de Shenmen en pixel art: el maestro tras el mostrador, seis pacientes en sus sillas con una tablilla sobre la cabeza, la enfermera de pie, Xiǎo Méi en su rincón y, al lado, la sala de espera con la cara de cada uno.
Ocho de la mañana, día 12. Seis en la sala; sobre cada uno, una tablilla: cuánto le duele y cuánto aguanta.

El bucle

Un paciente, de la puerta a la aguja

01

Explorar

四診 Sì Zhěn · los cuatro exámenes

El paciente llega con dos quejas y poco más. Todo lo demás hay que ganárselo, y cada examen cuesta minutos de jornada.

  • Interrogar5′
  • Tomar el pulso10′
  • Mirar la lengua5′
  • Palpar canales8′

El pulso se palpa como se palpa de verdad: en tres profundidades. Hundes los tres dedos, buscas el nivel donde el latido se oye nítido y lo sostienes. Si tu mano no lo encuentra, el dato queda borroso y tendrás que sacar la naturaleza del cuadro de otros signos.

Minijuego de la toma del pulso: el corte de la muñeca en tres estratos, los tres dedos (cùn, guān, chǐ) hundidos hasta el nivel medio y la onda del latido encendida.
Los tres dedos en el nivel medio: «Sientes el latido con claridad».
02

Razonar

八綱 Bā Gāng · los Ocho Principios

La lengua se ve: no es una frase, es una lámina que se dibuja del cuadro. Pálida y húmeda en el Frío, escarlata en la punta cuando arde el Corazón, festoneada cuando el Bazo no contiene. Un botón enciende el mapa de zonas Zang-Fu.

Luego se piensa. Sitúas el cuadro en tres ejes —Exterior o Interior, Frío o Calor, Vacío o Plenitud— y cada eje que fijas descarta síndromes. Nadie te da la lista corta: te la ganas.

Lámina de la lengua, muy roja con la punta escarlata, y los tres ejes de los Ocho Principios marcados: Interior, Calor y Exceso. De 74 síndromes quedan 11 compatibles.
Lengua escarlata en la punta. Interior, Calor, Exceso: de 74 síndromes quedan 11.
03

Diagnosticar

辨證 Biàn Zhèng · dar con el síndrome

Emites el diagnóstico y el juego te corrige eje por eje: qué dijiste y qué era. Cuando aciertas, te cuenta por qué esos puntos y no otros. Cuando fallas, te lo explica con nombre y apellidos.

Y el que fallas, vuelve. Un crónico mal tratado se va peor de como vino y, la próxima vez que cruza la puerta, te lo dice.

Ventana de diagnóstico certero: Fuego de Corazón en Exceso, con los tres ejes acertados y la explicación de los puntos C8 e ID5.
«Razonamiento impecable: los tres ejes correctos. La punción irá guiada.»
04

Tratar

針 Zhēn · la aguja y la maniobra

Localizas el punto en el cuerpo, clavas y eliges la maniobra: tonificar lo vacío, dispersar lo lleno. Si hace falta, pesas la fórmula en la farmacia y le das un consejo de vida para casa.

Tratar la rama en vez de la raíz cuesta reputación. Cobrar es fácil; que vuelva contento, no tanto.

Tratamiento con agujas: el cuerpo del paciente en pixel art, con su anatomía, y la elección de maniobra en C8 Shaofu: tonificar o dispersar, con dispersar marcado como indicado.
C8, Shaofu, localizado. ¿Qué maniobra? Tu razonamiento indica: dispersar.

Cuadros velados · 真寒假熱 / 真熱假寒

El paciente nunca miente.
Lo que engaña es la enfermedad.

Llega con la cara roja, sed y agitación: parece Calor, y es un Frío tan hondo que ha echado fuera el poco Yang que quedaba. Los signos de la superficie gritan; la raíz susurra en el pulso, en el cuerpo de la lengua y en si el enfermo pide el agua caliente o fría. Quien suma síntomas, cae. Quien jerarquiza, acierta.

Cuando cierras la puerta

La consulta es solo una de las salas

Doce horas no dan para todo. El huerto, la Montaña, el Río y el Pabellón se disputan tu jornada con los pacientes, y cada día hay que decidir qué es lo que de verdad merece tu tiempo.

El huerto en Shenmen, en pixel art

El huerto

Artemisa, menta, ginseng, angélica. Se siembra, se riega y se espera: lo que crece aquí no hay que comprarlo.

La Montaña en Shenmen, en pixel art

La Montaña

Subir son cuarenta minutos de jornada. Arriba se desentierra la raíz sin partirla y se recolecta lo que la botica no tiene.

El Río en Shenmen, en pixel art

El Río

Juncos, conchas y la poza de las ostras. Y la sanguijuela del tobillo, que un acupuntor no arranca: es Shui Zhi.

El Pabellón en Shenmen, en pixel art

El Pabellón

Talleres de Chi Kung: los alumnos pagan cuota, traen a otros y te reponen el Qi. Un acupuntor no es espectador de su propia medicina.

  • La farmacia y el fogón Páo Zhì: siete métodos de procesado, y si te pasas, es carbón
  • La feria del séptimo día, con tu puesto y la subasta del gremio
  • La urgencia nocturna: la ruta se canta una sola vez y de noche no se ve la lengua
  • La enfermera despacha lo rutinario; lo demás es tuyo
  • Los crónicos vuelven, se acuerdan y lo dicen
  • El curandero rival de enfrente. Y sí: se puede quebrar

La crónica

Cada mañana pasa algo

No hay tutorial: hay una herencia. Y luego un barrio que vive. Unos hitos caen en su día y van abriendo el juego; otros llegan cuando te los has ganado. Entre medias, la tormenta que vacía la calle, el aguador que paga con huevos, el tendero que pide treinta monedas fiadas y vuelve a devolverte cuarenta.

  1. Día 1

    El traspaso

    El Maestro Bái Héshān te entrega las llaves y mira cómo atiendes a Chen, el aguador.

  2. Día 2

    La carta

    Llega desde el río: «no va de agujas: va de tiempo».

  3. Día 3

    El linaje

    El Gremio quiere saber de quién aprendiste.

  4. Día 5

    El buhonero

    Un fardo enorme en tu puerta: semillas raras, aperos de monte y lo que no hay en el mercado.

  5. Día 8

    El cajón de la abuela

    Un mortero, hilo de cáñamo y la letra del viejo maestro. Se abre el taller de artesanía.

  6. Día 10

    La que mira

    Una niña se sienta en el escalón de enfrente y no aparta la vista de tu puerta.

  7. Día 11

    El cuaderno de casos

    Qué llegó, qué dijiste, qué era. Y por la mañana te pregunta justo lo que peor llevas.

  8. Día 14

    El reto

    El Maestro Húa cruza la calle. Desde ese día, el barrio compara.

«Me fui peor de como vine. No se lo reprocho: se lo digo.»
— Un crónico, a la vuelta
«Mientras tú le tomabas el pulso por tercera vez, yo ya le había quitado el dolor.»
— El Maestro Húa, tras ganarte un caso
«Suerte. Un día bueno lo tiene cualquiera.»
— El Maestro Húa, tras perderlo

De dónde sale lo que enseña

Se aprende jugando, con las fuentes delante

Las fórmulas llevan su obra, su autor y su siglo. Xiao Yao San no es «una fórmula del juego»: es del formulario de la Farmacia Imperial de 1107, y lo lees justo cuando acabas de pesarla.

Cada cita lleva su grado de confianza, porque en la farmacopea china la atribución no siempre es unánime. Y de las tres que no se han podido verificar, el juego lo dice en vez de inventarles un origen.

Para quién

Tres maneras de sentarse detrás del mostrador

Si estudias MTC

Los síndromes dejan de ser una tabla: tienen cara, pulso y lengua, y se equivocan contigo si no los exploras. Es repaso que no parece repaso.

Si ya pinchas

El Bā Gāng como reflejo, los cuadros velados como examen y un rival que cura mientras tú tomas el pulso por tercera vez. Aquí se juega con ojo clínico, no con memoria.

Si solo tienes curiosidad

No hace falta saber nada. El primer día el Maestro te enseña el oficio con un paciente de manual, y no avanza hasta que lo haces tú.

神門 · La Puerta del Espíritu

Abre la consulta

US$ 20una sola vez, para siempre

  • El primer día se juega gratis, sin cuenta
  • Pago único: sin suscripción
  • En el ordenador o en el móvil, con la misma partida
  • Las fórmulas, citadas obra por obra
Jugar gratis el primer día

Viene incluido en la Formación completa de la Academia, que enseña lo que el juego pone a prueba.

Antes de abrir la puerta

¿Tengo que saber medicina china para jugar?

No. El traspaso del primer día enseña a explorar, a situar el cuadro en los tres ejes y a punzar, con un paciente de manual y el Maestro al lado. Los tratados de cada síndrome se compran después, en la biblioteca del juego, a medida que subes de nivel.

¿Dónde se juega?

En el navegador, en shenmen.app, sin instalar nada. En el ordenador, con teclado y ratón; en el móvil o la tableta, con el dedo: la aguja se apunta con lupa y entra al soltar, y el Chi Kung se traza deslizando. Si quieres, se añade a la pantalla de inicio como una app.

¿Qué incluye el día gratis?

El primer día completo, sin cuenta ni tarjeta: el traspaso, la consulta, las salas. Si te convence, compras y sigues con la misma partida.

¿Es una suscripción?

No. Es un pago único y el juego es tuyo para siempre.

¿Dónde se guarda la partida?

En tu cuenta de acupuntura.app. Entras desde cualquier ordenador o móvil y sigues el día donde lo dejaste.

¿Lo que enseña sirve para tratar a alguien?

No. El contenido está tomado de la MTC real, con sus fuentes citadas, pero es un juego: no sustituye a un profesional sanitario ni debe usarse para tratar a nadie.

Esto es un juego. Sus síndromes, puntos y fórmulas están tomados de la medicina tradicional china real, con sus fuentes citadas, pero no es consejo médico ni sustituye a un profesional sanitario.