Hemorroides y acupuntura: una ayuda complementaria para un problema incómodo

Hemorroides y acupuntura: una ayuda complementaria para un problema incómodo

Las hemorroides son uno de esos problemas de salud que casi todo el mundo conoce, pero casi nadie quiere contar. Picor, ardor, molestias al sentarse o al ir al baño, pequeños sangrados que asustan… Se calcula que una gran parte de la población las padecerá en algún momento de su vida, y aun así seguimos hablando de ellas entre susurros. Si has llegado hasta aquí, probablemente te suena esta situación y buscas una solución que vaya más allá de la pomada de siempre.

La buena noticia es que existen varias vías de ayuda, y una de ellas es la acupuntura. En este artículo te contamos qué entiende la medicina tradicional china por hemorroides, qué se siente en una sesión, qué dice la evidencia y para quién puede estar indicada la acupuntura para las hemorroides. Siempre con honestidad: es un complemento, no una varita mágica.

¿Qué son las hemorroides y por qué aparecen?

Las hemorroides son unas pequeñas estructuras vasculares que todos tenemos en la zona final del recto. Forman parte de la anatomía normal del cuerpo; el problema empieza cuando se inflaman, se dilatan o se desplazan, y entonces generan molestias: hinchazón, picor, ardor, dolor, pesadez o sangre en las heces.

Las causas más habituales tienen que ver con el estilo de vida: el estreñimiento y el esfuerzo al ir al baño, pasar muchas horas sentado, el sobrepeso, el embarazo y el parto, una dieta baja en fibra o levantar pesos de forma habitual. Aunque en muchos casos se trata de algo leve que mejora con cambios sencillos, las hemorroides molestan de verdad y pueden afectar a la calidad de vida. Y aquí es donde muchas personas buscan apoyos complementarios para aliviar los síntomas y recuperar su día a día.

Origen y clasificación de las hemorroides

El origen de las hemorroides está casi siempre en la presión: todo lo que aumenta la presión en el abdomen y en la parte baja del recto (apretar al evacuar, el peso del embarazo, estar sentado durante horas) dificulta el retorno de la sangre y hace que esos cojinetes se hinchen y pierdan firmeza. Con los años, además, los tejidos de sostén se vuelven más laxos.

Los médicos las clasifican según dónde se forman. Las hemorroides internas nacen dentro del recto, suelen doler poco y se manifiestan sobre todo con sangre roja al ir al baño. Las externas aparecen bajo la piel que rodea el ano, se notan al tacto y son las que más molestan, sobre todo si se forma un coágulo en su interior. Las internas se ordenan además en grados, del I al IV: en el primero no salen al exterior; en el segundo asoman al hacer fuerza y vuelven solas; en el tercero hay que recolocarlas con el dedo, y en el cuarto permanecen fuera. Esta clasificación orienta al médico sobre qué tratamiento conviene en cada caso.

¿Quién atiende las hemorroides y qué especialidad las trata?

El primer paso es el médico de cabecera, que puede valorar la mayoría de los casos leves y pautar un tratamiento inicial. Cuando las molestias se repiten, sangran a menudo o no mejoran, te derivará al especialista. La especialidad que trata las hemorroides es la cirugía general y del aparato digestivo y, dentro de ella, la coloproctología; el especialista en hemorroides se llama proctólogo o coloproctólogo. En algunos centros también las ve el especialista de aparato digestivo, sobre todo cuando hace falta explorar el intestino para descartar otras causas de sangrado.

El acupuntor no sustituye a ninguno de ellos: su papel llega después del diagnóstico, como apoyo para aliviar molestias y trabajar los hábitos y desequilibrios que las favorecen.

¿Cómo entiende la medicina china las hemorroides?

La medicina tradicional china (MTC) lleva siglos abordando este tipo de problemas desde una perspectiva muy particular: no se fija solo en la zona afectada, sino en el conjunto del cuerpo. Según esta visión, la salud depende de que la energía vital, el qi, circule con fluidez por todo el organismo, y de que el cuerpo mantenga su equilibrio natural. Cuando esa circulación se estanca en ciertas zonas, o cuando aparece un desequilibrio interno, se producen las molestias.

En el caso de las hemorroides, la MTC ha descrito tradicionalmente varios mecanismos que podrían contribuir al problema. Por un lado, habla de una circulación energética y sanguínea que se atasca en la parte baja del cuerpo, como un río que se embalsa: la presión aumenta y la zona se congestiona. Por otro, presta mucha atención a la digestión y a cómo el cuerpo procesa los alimentos. Una digestión floja, una dieta irregular o un estreñimiento crónico se consideran factores que debilitan la zona y favorecen la aparición de las hemorroides.

También tiene en cuenta factores que desde la óptica occidental conectaríamos con el estrés y la fatiga: dormir mal, vivir con tensión continua o arrastrar un cansancio sostenido, según esta medicina, erosionan la capacidad del cuerpo de mantener los tejidos firmes y bien irrigados. La clave de este enfoque es que no se limita a "apagar el fuego" en la zona afectada: busca entender por qué ese fuego se enciende en ese cuerpo concreto. De ahí que el acupuntor haga tantas preguntas sobre hábitos, digestión y sueño durante la primera consulta.

¿Qué se siente en una sesión de acupuntura para las hemorroides?

Muchas personas que nunca han probado la acupuntura se la imaginan con más dramatismo del que tiene. La realidad es bastante más tranquila. Durante la primera visita, el profesional te hará unas preguntas amplias sobre tu salud, tus hábitos y tus síntomas, y observará aspectos como la lengua y el pulso, que en la medicina china son fuentes de información sobre el estado general del organismo.

Después te pedirá que te acomodes en la camilla. Dependiendo de la valoración, insertará agujas muy finas en distintas zonas del cuerpo: nunca en el interior del recto ni sobre las hemorroides, sino en puntos situados sobre todo en brazos, piernas, abdomen o espalda. La idea de esta medicina es que el cuerpo está conectado, y que actuando en unas zonas se puede influir en otras. Los ejemplos clásicos son Chengshan (57V), en la pantorrilla, citado desde antiguo para las hemorroides, y Baihui (20DM), en lo alto de la cabeza, al que la tradición atribuye la capacidad de «elevar» lo que tiende a descender.

Las sensaciones habituales durante la sesión son:

Un pinchazo leve o una molestia mínima al insertar la aguja, que dura un instante.

Una sensación de peso, calor, hormigueo suave o distensión alrededor del punto, que los acupuntores interpretan como la activación de la circulación energética.

Una profunda sensación de relajación; muchas personas se quedan incluso dormidas.

Las agujas se suelen mantener entre 20 y 30 minutos, y al terminar puedes volver a tu rutina con total normalidad. Lo normal es que el profesional te recomiende una pauta de sesiones y, muy importante, te aconseje cambios de hábitos (alimentación rica en fibra, hidratación, movimiento) que potencian los resultados.

¿Qué dice la evidencia científica?

La investigación científica sobre acupuntura y hemorroides todavía está en desarrollo. Existen estudios que apuntan a que la acupuntura podría ayudar a reducir el dolor y las molestias asociadas, posiblemente a través de la modulación de la percepción del dolor y la mejora de la circulación. Se están realizando investigaciones para entender mejor en qué casos funciona y con qué intensidad.

Dicho esto, la evidencia disponible no es tan sólida como la que existe para otros tratamientos, y la comunidad científica considera que hacen falta estudios de mayor calidad para sacar conclusiones definitivas. Por eso la postura sensata es esta: la acupuntura puede ser un complemento útil para aliviar molestias en determinadas personas, especialmente cuando el problema se repite o cuando hay factores asociados como estrés o estreñimiento, pero no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento médico cuando este es necesario.

Si las hemorroides son frecuentes, muy dolorosas o sangran con regularidad, lo primero es una visita al médico. Y si decides probar la acupuntura, coméntalo también con él.

¿Para quién puede estar indicada?

La acupuntura para las hemorroides puede interesar a personas con distintos perfiles:

Quienes tienen molestias recurrentes y quieren apoyos adicionales al tratamiento habitual.

Personas con estreñimiento crónico asociado, donde la medicina china puede trabajar el conjunto digestivo.

Quienes viven con mucha tensión o estrés y notan que sus síntomas empeoran en épocas de agobio.

Personas que prefieren evitar en lo posible la dependencia prolongada de medicamentos tópicos.

Por el contrario, no es la vía adecuada si se busca "eliminar" hemorroides avanzadas de forma mecánica: para ciertos grados existen tratamientos médicos específicos, y ahí corresponde acudir al especialista. La acupuntura trabaja mejor como apoyo para aliviar, equilibrar y prevenir, no como sustituto de la cirugía.

Qué hacer cuando tienes hemorroides: remedios caseros y acupresión

En una crisis leve, los remedios caseros para las hemorroides más sensatos son sencillos: baños de asiento con agua tibia durante unos minutos, limpiar la zona con agua en lugar de papel áspero, no aguantar las ganas de ir al baño y no pasar rato sentado en el inodoro. En cuanto a qué comer, ayudan la fruta, la verdura, las legumbres, los cereales integrales y beber agua a lo largo del día; conviene moderar el picante, el alcohol y los alimentos muy refinados, que la medicina china relaciona con el calor y la humedad que se acumulan en el intestino. Una pomada para las hemorroides puede aliviar el picor y la inflamación durante unos días, pero es mejor que te la recomiende el médico o el farmacéutico y no usarla de forma indefinida.

La acupresión, que consiste en presionar los puntos con el dedo, puede acompañar estas medidas. Los más sencillos son Chengshan (57V), en el centro de la pantorrilla, donde se separan los dos vientres del gemelo, y Erbai (EX-UE2), en la cara interna del antebrazo, unos cuatro dedos por encima del pliegue de la muñeca. Presiona con suavidad uno o dos minutos en cada lado, sin llegar a hacer daño. Si estás embarazada, consulta antes con un profesional.

Precauciones y contraindicaciones

La acupuntura es una técnica segura cuando la practica un profesional cualificado y con material estéril de un solo uso, algo que debes exigir siempre. Aun así, como toda terapia tiene sus precauciones:

⚠️Consulta con un profesional si…
  • Informa al acupuntor si tomas anticoagulantes, si tienes alguna enfermedad de la piel, si estás embarazada o si sufres alguna afección grave.
  • En la zona anal ya afectada no se aplican agujas directamente; el trabajo es siempre externo y en otras regiones del cuerpo.
  • Es normal una pequeña sensibilidad local o un pequeño hematoma tras la sesión; algo más llamativo debe comunicarse al profesional.
  • Los cambios de hábitos (fibra, agua, movimiento, no pasar mucho tiempo sentado en el baño) no son opcionales: son la base sobre la que cualquier terapia descansa.

Y un recordatorio importante: la aparición de sangre en las heces no siempre se debe a hemorroides. Ante ese síntoma, especialmente si es nuevo o persistente, corresponde acudir al médico para descartar otras causas.

Preguntas frecuentes

¿La acupuntura cura las hemorroides?

No promete curaciones. Puede ayudar a aliviar las molestias y a trabajar los factores que las favorecen, como el estreñimiento o la tensión, pero no "borra" las hemorroides existentes. En casos avanzados, el tratamiento médico o quirúrgico puede ser la opción correcta.

¿Las hemorroides tienen cura?

Muchas hemorroides leves mejoran hasta desaparecer las molestias con cambios en la alimentación, el ritmo intestinal y tratamientos sencillos, aunque pueden volver si los hábitos que las provocan se mantienen. En los grados más avanzados existen tratamientos médicos y quirúrgicos eficaces que decide el especialista. La acupuntura no las cura, pero puede ayudar a aliviar los síntomas.

¿Duele la acupuntura en este caso?

Las agujas se colocan en brazos, piernas, abdomen o espalda, nunca sobre las hemorroides. Lo habitual es un pinchazo mínimo y una sensación de calor o peso agradable. La mayoría de las personas la describe como una experiencia relajante.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

Depende de cada persona, de cuánto tiempo lleva el problema y de los hábitos que lo acompañan. Algunas personas notan mejoría en pocas sesiones y otras necesitan una pauta más larga. El profesional te orientará tras la primera valoración.

¿Puedo hacer acupuntura si tengo hemorroides sangrantes?

Lo primero es consultar con tu médico: el sangrado siempre debe valorarse para confirmar su origen. Si el diagnóstico es de hemorroides, la acupuntura puede practicarse con normalidad, ya que no interviene sobre la zona afectada directamente.

¿Sirve junto con las pomadas y tratamientos médicos?

Sí, de hecho es lo más habitual y lo más recomendable. La acupuntura actúa como un complemento que puede mejorar el bienestar general y ciertos factores asociados, mientras el tratamiento médico atiende la zona afectada. Informa siempre a ambos profesionales de lo que haces.

¿Qué más puedo hacer para mejorar?

Caminar a diario, beber suficiente agua, incluir fibra en la dieta, no permanecer mucho tiempo sentado en el inodoro y evitar el esfuerzo al evacuar. Estos hábitos, junto con las sesiones, marcan una gran diferencia en la evolución.

Conclusión

Las hemorroides son molestas, frecuentes y poco comentadas, pero tienen soluciones. La acupuntura para las hemorroides se presenta como un apoyo complementario interesante: una técnica milenaria que trabaja el cuerpo de forma global, sin dolor relevante y con un perfil de seguridad alto cuando la practica un profesional cualificado.

Si te tienta esta opción, lo sensato es dar dos pasos: consultar primero con tu médico para confirmar el diagnóstico, y después acudir a un acupuntor titulado y con experiencia. Y recuerda: si los síntomas persisten, el sangrado es frecuente o aparece algo que te preocupa, acudir al médico no es un paso que se salte, es el primero.

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Publicado: 04 nov 2026

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