Si sufres migrañas o dolores de cabeza recurrentes, sabes lo mucho que pueden condicionar tu vida: jornadas de trabajo perdidas, planes cancelados y esa sensación de vivir pendiente del próximo episodio. Desde la medicina tradicional china (MTC), el dolor de cabeza no se entiende como un problema aislado, sino como una señal de que algo en el equilibrio general del cuerpo se ha desajustado. En este artículo te explicamos, con lenguaje sencillo, cómo distinguir los tipos de dolor de cabeza más habituales, qué factores suelen desencadenarlos y qué puede aportar la acupuntura como complemento a tu tratamiento médico habitual.
Cefalea tensional y migraña: ¿en qué se diferencian?
No todos los dolores de cabeza son iguales, y saber cuál padeces es el primer paso para abordarlo correctamente. Los dos más frecuentes en consulta son la cefalea tensional y la migraña.
La cefalea tensional: el casco que aprieta
Es el tipo de dolor de cabeza más común. Suele describirse como una presión o tirantez a ambos lados de la cabeza, como si llevaras una cinta o un casco demasiado apretado. El dolor es de intensidad leve o moderada, no empeora con la actividad física normal y, aunque resulta molesto, normalmente permite seguir con las actividades del día a día.
La cefalea tensional está muy relacionada con la contractura de los músculos del cuello, los hombros y la mandíbula, y con factores como el estrés, las malas posturas frente a la pantalla o la falta de descanso. Muchas personas la padecen de forma episódica, pero en algunos casos se vuelve frecuente o incluso crónica.
La migraña: mucho más que un dolor de cabeza
La migraña es una enfermedad neurológica que va mucho más allá del dolor. Se caracteriza por episodios de dolor pulsátil (como golpes o latidos), generalmente en un solo lado de la cabeza, de intensidad moderada a intensa, que empeoran con el movimiento y la luz. Con frecuencia se acompaña de náuseas, sensibilidad a los sonidos y a los olores, y puede obligar a la persona a retirarse a una habitación oscura y silenciosa.
Algunas personas experimentan lo que se conoce como aura: alteraciones visuales transitorias, como luces parpadeantes o zonas borrosas en el campo de visión, que anuncian la llegada del dolor. Los episodios de migraña pueden durar desde unas horas hasta tres días y dejan, en muchos casos, una sensación de agotamiento posterior.
Cómo se presenta la migraña: las fases de una crisis
Una crisis de migraña no empieza ni termina con el dolor. Conocer cómo se presenta la migraña en tu caso te permite reconocerla a tiempo y actuar antes, que es justo lo que más ayuda. No todas las personas pasan por todas las fases, y el orden puede variar de una crisis a otra.
Los avisos previos
Horas o incluso un día antes del dolor, muchas personas notan señales sutiles: bostezos frecuentes, cansancio, irritabilidad o tristeza sin motivo, antojos de dulce, rigidez en la nuca, más ganas de orinar o una sensibilidad especial a la luz. Aprender a leer estos avisos y apuntarlos en el diario de crisis es muy útil, porque la medicación que te haya pautado tu médico suele funcionar mejor cuanto antes se toma.
El aura y la fase de dolor
En quienes la tienen, el aura aparece después y dura habitualmente menos de una hora: luces en zigzag, puntos ciegos y, a veces, hormigueos en la cara o la mano. Después llega el dolor, pulsátil y a menudo en un solo lado, con náuseas y molestia ante la luz, el ruido y los olores. Si un aura dura más de lo habitual, afecta a la fuerza o al habla, o aparece por primera vez, consulta al médico sin esperar.
La resaca de la migraña
Cuando el dolor cede, queda una fase final que muchas personas llaman «resaca»: cansancio profundo, dificultad para concentrarse, sensibilidad en el cuero cabelludo o una sensación de cabeza embotada que puede durar hasta un día. Es un buen momento para descansar, beber agua y retomar las comidas con suavidad. En la mirada de la medicina china, este agotamiento se relaciona con un qi que se ha gastado en la crisis, y en consulta a veces se trabajan puntos que ayudan a reponerlo, como Zusanli (36E), en la pierna, por debajo de la rodilla.
¿Por qué me duele la cabeza? Los desencadenantes más habituales
Tanto en la cefalea tensional como en la migraña existen factores que actúan como detonantes. Identificarlos es fundamental para prevenir nuevos episodios, y es algo en lo que tanto la medicina convencional como la medicina tradicional china ponen especial énfasis.
El estrés y las tensiones emocionales
El estrés es probablemente el desencadenante más citado por quienes sufren dolores de cabeza recurrentes. Curiosamente, muchas migrañas aparecen no en pleno pico de estrés, sino justo después, cuando el cuerpo "baja la guardia", por ejemplo al llegar el fin de semana o los primeros días de vacaciones. Las preocupaciones sostenidas, la frustración o la ira contenida también tensan la musculatura del cuello y los hombros, alimentando la cefalea tensional.
El sueño: ni poco ni demasiado
Dormir mal, dormir poco, pero también dormir en exceso o cambiar bruscamente los horarios de descanso pueden desencadenar un episodio de migraña. El cuerpo agradece la regularidad: acostarse y levantarse a horas parecidas, incluso en fin de semana, es una de las medidas preventivas más sencillas y eficaces.
La alimentación y las digestiones
Ayunos prolongados, saltarse comidas, deshidratación o el exceso de determinados alimentos y bebidas (alcohol, especialmente vino tinto; cafeína en grandes cantidades o su retirada brusca; quesos curados; embutidos; edulcorantes) son desencadenantes clásicos de la migraña. Desde la mirada china, además, una digestión pesada o una dieta desordenada sobrecargan el organismo y generan esa sensación de cabeza embotada y pesada que muchas personas reconocen.
Otros factores frecuentes
Los cambios hormonales (muchas mujeres notan sus migrañas ligadas al ciclo menstrual), los estímulos sensoriales intensos (luces fuertes, ruidos, olores penetrantes), los cambios de tiempo y la tensión visual por largas horas frente a pantallas completan la lista de sospechosos habituales. Llevar un diario de crisis, anotando qué comiste, cómo dormiste y qué hiciste antes de cada episodio, es una herramienta muy útil para descubrir tus desencadenantes personales.
¿Qué provoca la migraña y hay cura?
Los desencadenantes explican por qué una crisis aparece hoy y no mañana, pero no qué ocasiona la migraña en sí. Hoy se entiende como un trastorno del cerebro con un fuerte componente hereditario: es frecuente que haya otros casos en la familia. En las personas con migraña, el sistema nervioso es más sensible a los cambios, y ante ciertos estímulos se activa el nervio trigémino, que libera sustancias inflamatorias alrededor de los vasos de las meninges, las membranas que envuelven el cerebro. Ese proceso es el que produce el dolor pulsátil, las náuseas y la molestia con la luz y el ruido.
La medicina china lo describe con otro lenguaje. Muchas migrañas se relacionan con un ascenso del yang del Hígado, una energía que sube con fuerza hacia la cabeza, sobre todo en épocas de tensión, irritabilidad o cambios hormonales; por eso se trabajan puntos como Taichong (3H) o Baihui (20DM), en lo alto de la cabeza. Otras se asocian a un vacío de sangre o de qi, propio de dolores sordos que empeoran con el cansancio, o a la humedad, que deja la cabeza pesada y embotada. No son explicaciones anatómicas, sino una forma de ordenar los síntomas para personalizar el tratamiento.
¿Hay cura para la migraña?
La respuesta honesta es que hoy no existe una cura definitiva. Lo que sí hay es un buen control: con el tratamiento adecuado y unos hábitos ordenados, muchas personas consiguen que las crisis sean menos frecuentes, más cortas y más llevaderas. Además, la migraña cambia a lo largo de la vida y en algunas personas se suaviza con los años. Desconfía de cualquier producto o terapia que prometa acabar con ella para siempre.
¿Cómo entiende la medicina china el dolor de cabeza?
La medicina tradicional china parte de una idea sencilla: el cuerpo es un todo interconectado, y la cabeza no es una excepción. Cuando algo interfiere en la circulación fluida de la energía y la sangre por el organismo, el dolor aparece como una señal de alarma. De ahí una máxima muy conocida de esta tradición: donde hay bloqueo, hay dolor; donde fluye, el dolor desaparece.
Desde esta perspectiva, no existe "un" dolor de cabeza, sino muchos, y la forma en que se manifiesta aporta pistas sobre su origen:
Dónde duele: la parte frontal, las sienes, la coronilla o la nuca se relacionan, en el mapa de la medicina china, con diferentes vías de circulación de la energía y con distintas funciones del organismo: las sienes, con el meridiano de la Vesícula Biliar; la nuca, con el de la Vejiga; la frente, con el del Estómago; y la coronilla, con el del Hígado.
Cómo duele: un dolor fijo y punzante se interpreta de manera distinta a un dolor sordo y pesado, a una sensación de presión hacia fuera o a un dolor que migra de un sitio a otro.
Cuándo duele: los dolores que empeoran con el estrés, con la menstruación, después de comer o al final del día apuntan a desequilibrios diferentes.
Qué lo acompaña: náuseas, irritabilidad, cansancio, mareo o sensibilidad a la luz ayudan a completar el cuadro.
Además, la MTC presta mucha atención al contexto vital de la persona: su ritmo de trabajo, su descanso, sus emociones dominantes, su alimentación y su constitución. Así, dos personas con migrañas aparentemente idénticas pueden recibir abordajes distintos, porque lo que desequilibra a una no es lo mismo que lo que desequilibra a la otra. El objetivo no es solo apagar el dolor del momento, sino corregir el terreno que permite que el dolor se repita.
¿Qué puede aportar la acupuntura en las migrañas y cefaleas?
La acupuntura es una de las técnicas más conocidas de la medicina tradicional china y consiste en la inserción de agujas muy finas en puntos concretos del cuerpo, con el fin de favorecer la circulación de la energía, relajar la musculatura y ayudar al organismo a recuperar su equilibrio.
En el caso de los dolores de cabeza recurrentes, su papel es principalmente preventivo: reducir la frecuencia y la intensidad de los episodios y mejorar la calidad de vida entre crisis. Muchas personas acuden a la acupuntura cuando los analgésicos empiezan a ser demasiado frecuentes en su vida, cuando buscan reducir su medicación (siempre de la mano de su médico) o cuando quieren abordar factores asociados como el estrés, la tensión cervical o los problemas de sueño, que a menudo mejoran de forma paralela durante el tratamiento. Una combinación muy usada une Fengchi (20VB), en la nuca, con Taiyang, en la sien, y con puntos a distancia como Taichong (3H) y Hegu (4IG); en el atlas tienes también la ficha de la cefalea tensional.
La Organización Mundial de la Salud reconoce la acupuntura como práctica tradicional, y existe investigación científica en curso sobre su utilidad en el manejo del dolor crónico, incluidas las cefaleas. Aun así, es importante ser realistas: la acupuntura no es una cura milagrosa ni sustituye al diagnóstico y tratamiento médicos. Se entiende mejor como un complemento dentro de un abordaje integral, junto con los cambios de hábitos (sueño regular, alimentación ordenada, gestión del estrés, pausas frente a las pantallas) y el seguimiento por parte de tu médico o neurólogo cuando corresponda.
En migraña, la revisión Cochrane de 2016, con 22 ensayos y casi 5.000 personas, concluyó que la acupuntura reduce la frecuencia de las crisis frente a no hacerla y que su efecto es comparable al de algunos fármacos preventivos, aunque la ventaja sobre la acupuntura simulada es pequeña. Un ensayo chino publicado en 2017 en JAMA Internal Medicine encontró que veinte sesiones en ocho semanas reducían los días de migraña más que la acupuntura simulada.
Puntos de acupuntura para la migraña
La migraña suele doler en un lado de la cabeza, en la sien y alrededor del ojo, que es el recorrido del canal de la Vesícula Biliar. Por eso muchos de los puntos pertenecen a ese canal: Fengchi (20VB) en la base del cráneo, Shuaigu (8VB) por encima de la oreja y Zulinqi (41VB) en el pie. Se suman Taiyang (EX-HN5) en la sien, Waiguan (5TR) en el antebrazo y Taichong (3H) en el empeine, este último cuando las crisis se relacionan con el estrés o el ciclo menstrual. Para la jaqueca en plena crisis, la acupresión en Taiyang y Fengchi, a oscuras y con presión suave, es lo que más gente encuentra llevadero.
Acupresión: puntos acupunturales para la migraña que puedes trabajar en casa
La acupresión consiste en estimular los mismos puntos con la yema del dedo, sin agujas, y es la forma más sencilla de llevar la medicina china a tu día a día. Además de Taiyang y Fengchi, suelen usarse Hegu (4IG), en el dorso de la mano, entre el pulgar y el índice; Yintang (EX-HN3), entre las cejas, cuando el dolor se concentra en la frente; Touwei (8E), en el ángulo de la frente, junto al nacimiento del pelo; y Neiguan (6MC), en la cara interna del antebrazo, si la crisis viene con náuseas.
Presiona cada punto de forma firme pero sin llegar a doler, con pequeños círculos, durante uno o dos minutos, respirando despacio. Hegu no debe estimularse durante el embarazo, y conviene evitar la presión sobre piel dañada o inflamada. Es un recurso de alivio y de calma, no un sustituto de tu tratamiento.
Cómo quitar la migraña: qué hacer en plena crisis y cómo tratarla a largo plazo
Cuando alguien busca cómo quitar la migraña rápido, casi siempre está en mitad de un episodio. Lo que más ayuda en ese momento es actuar pronto: tomar la medicación que te haya indicado tu médico en cuanto notes los primeros síntomas, retirarte a un lugar oscuro y silencioso, beber agua, aplicar frío en la frente o la nuca y practicar la acupresión suave que acabamos de describir. No existe un remedio que elimine la migraña de golpe en todas las personas; se trata de acortar y suavizar la crisis.
Medicina para la migraña y manejo a largo plazo
El tratamiento de la migraña lo decide el médico o el neurólogo, que puede pautar fármacos para las crisis y, si los episodios son frecuentes, un tratamiento preventivo. Conviene no abusar de los analgésicos por tu cuenta, porque tomarlos muy a menudo puede acabar cronificando el dolor de cabeza. El manejo de la migraña a largo plazo combina esa medicación con el diario de crisis, la regularidad en el sueño y las comidas y la gestión del estrés. Ahí es donde la medicina china encaja mejor, como complemento para combatir la migraña desde el terreno que la favorece.
Qué medicamento se toma para la migraña y qué tratamientos nuevos existen
Hay dos grandes grupos de fármacos, y los dos los elige tu médico. Para cortar la crisis se usan analgésicos y antiinflamatorios comunes en los episodios leves y, en los más intensos, medicamentos específicos para la migraña como los triptanes, que no convienen a todo el mundo, por ejemplo a personas con ciertas enfermedades del corazón. Para prevenir, cuando las crisis son frecuentes, se pautan tomas diarias de fármacos diseñados en origen para otros problemas, como la tensión arterial, la epilepsia o la depresión, que también ayudan a reducir los episodios.
En los últimos años han llegado nuevos tratamientos para la migraña dirigidos contra el CGRP, una de las sustancias que intervienen en el dolor: anticuerpos que se inyectan de forma periódica y fármacos orales de la misma familia. Suelen reservarse para migrañas frecuentes que no han respondido a otras opciones, y los indica el neurólogo, que en la migraña crónica también puede recurrir a la toxina botulínica. Qué medicamento sirve para tu migraña depende del tipo de crisis, de tu salud general y de lo que ya tomes, así que no hay uno mejor para todos.
Antidepresivos para la migraña: por qué forman parte del tratamiento preventivo
A muchas personas les sorprende que su médico les proponga un antidepresivo para la migraña sin que tengan depresión. La razón es que algunos de estos fármacos actúan sobre sustancias del sistema nervioso, como la serotonina y la noradrenalina, que también intervienen en cómo el cerebro procesa el dolor. Por eso se usan como prevención: se toman cada día, a dosis normalmente más bajas que las que se emplean para el estado de ánimo, con el objetivo de que las crisis lleguen menos a menudo y con menos fuerza. El más conocido en este uso es la amitriptilina, que además puede ayudar cuando la migraña convive con una cefalea tensional o con problemas para dormir.
Como el resto de fármacos para la migraña, tienen efectos secundarios posibles, como somnolencia, sequedad de boca o cambios de peso, y no convienen a todo el mundo. Su efecto no es inmediato: suelen hacer falta varias semanas para valorar si funcionan, y nunca deben dejarse de golpe sin hablarlo con el médico. Si te los han pautado, no significa que tu dolor sea «psicológico»; significa que se está tratando la sensibilidad del sistema nervioso que está en la base de la migraña.
Sobres y otros remedios sin receta para la migraña
Muchas personas buscan algo para la migraña en la farmacia y se encuentran con analgésicos en sobres, en comprimidos efervescentes o bebibles. El sobre no es un medicamento distinto, sino una forma de presentación: el principio activo suele ser el mismo que el de las pastillas habituales, y al tomarse disuelto hay quien lo nota antes o lo tolera mejor cuando tiene náuseas. Algunos combinan varios principios activos o añaden cafeína, lo que puede no convenir si duermes mal o tomas mucho café.
Antes de recurrir a ellos con frecuencia, pregunta en la farmacia o a tu médico cuál encaja contigo, sobre todo si tienes problemas de estómago, de riñón o de tensión, estás embarazada o tomas anticoagulantes. Y vigila cuántos días al mes los necesitas: si cada vez son más, es la señal para pedir una valoración y plantear un tratamiento preventivo.
Qué especialista trata la migraña y cuál es el tratamiento de elección
El primer paso suele ser el médico de familia, que puede diagnosticar la mayoría de las migrañas con una buena entrevista y una exploración. Cuando las crisis son frecuentes, no responden a los tratamientos habituales o cambian de forma, el especialista que trata la migraña es el neurólogo, y en muchos hospitales hay unidades dedicadas solo a las cefaleas. El tratamiento de elección no es el mismo para todos: depende de cuántas crisis tienes al mes, de su intensidad, de tu edad, de otras enfermedades y de los fármacos que ya tomas. El tratamiento actual de la migraña combina, por eso, la medicación para la crisis, la prevención cuando hace falta y los hábitos.
Estudios para la migraña: qué pruebas se piden
La migraña se diagnostica sobre todo por cómo es el dolor, no por un análisis o una imagen. Si los síntomas son típicos, muchas veces no hace falta ninguna prueba. El médico puede pedir un TAC o una resonancia cuando aparecen señales de alarma, cuando el dolor empieza a una edad poco habitual o cuando el patrón cambia, y en ocasiones una analítica para descartar otras causas. El estudio más útil, y el que más ayuda al especialista, es tu diario de crisis.
Medicina natural para la migraña: qué va bien y con qué precauciones
Mucha gente busca qué va bien para la migraña sin recurrir siempre a los fármacos. Hay opciones naturales con cierto respaldo, pero conviene saber que su efecto es modesto, que tardan semanas en notarse y que «natural» no significa inocuo.
Suplementos para la migraña
Los suplementos más estudiados para prevenir la migraña son el magnesio, la riboflavina (vitamina B2) y la coenzima Q10. Se toman a diario durante un tiempo y la investigación disponible sugiere que pueden ayudar a algunas personas, aunque los resultados son limitados. Entre las plantas, la matricaria y el petasites se han usado con el mismo fin; este último solo en preparados controlados, porque algunos extractos pueden dañar el hígado. Ningún medicamento natural para la migraña sustituye al tratamiento médico: coméntalo con tu médico o farmacéutico antes de empezar, sobre todo si estás embarazada, tomas anticoagulantes o tienes problemas de riñón.
Fitoterapia china
La medicina china también emplea fórmulas de plantas adaptadas al patrón de cada persona: no se pauta lo mismo para un ascenso del yang del Hígado que para un vacío de sangre. Por eso debe indicarlas un profesional formado, que conozca tu medicación y tu historial.
Remedios caseros para la migraña: qué hacer cuando tienes una crisis
Los remedios caseros no sustituyen a la medicación que te haya pautado tu médico, pero bien combinados con ella pueden hacer la crisis más llevadera. Lo primero es reducir los estímulos: baja persianas, apaga pantallas y busca silencio. Una compresa fría o una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre la frente, las sienes o la nuca alivia a muchas personas; otras prefieren calor suave en el cuello y los hombros, sobre todo si el dolor se mezcla con tensión muscular. Bebe agua a sorbos pequeños y, si llevas horas sin comer, toma algo ligero.
Una taza de café o de té al inicio del dolor ayuda a algunas personas, pero solo si no conviertes la cafeína en un hábito para cada episodio. Para las náuseas, hay quien recurre a una infusión de jengibre. Y mientras esperas a que la medicación haga efecto, la respiración lenta y la acupresión suave en Taiyang o en Neiguan (6MC) ayudan a soltar la tensión y a sobrellevar el malestar.
Migraña en niños y migraña en racimos: síntomas y tratamiento
Hay dos situaciones que se salen del patrón habitual y que conviene conocer: la migraña infantil, que a menudo pasa desapercibida, y la llamada migraña en racimos, que en realidad es una cefalea distinta con un tratamiento propio.
Migraña en niños: cómo se reconoce y cómo se trata
En los niños, las crisis suelen ser más cortas que en los adultos, el dolor puede afectar a los dos lados de la cabeza y es frecuente que predominen los síntomas digestivos: dolor de barriga, náuseas, vómitos y palidez. Muchos niños dejan de jugar, buscan acostarse y se duermen, y al despertar se encuentran mejor. Como también puede haber antecedentes en la familia, es útil comentarlo con el pediatra.
El tratamiento de la migraña en niños lo indica siempre el pediatra o el neuropediatra, que decide qué analgésico y a qué dosis según el peso y la edad; no se deben dar medicamentos de adultos ni aspirina a niños o adolescentes sin indicación médica. En casa ayudan mucho la regularidad en el sueño, no saltarse el desayuno, beber agua, limitar las pantallas y vigilar el estrés escolar. Desde la medicina china, en los más pequeños se prefieren técnicas suaves, como el masaje o una acupresión muy ligera en la sien y la base del cráneo; las agujas, si se plantean, solo con un profesional con experiencia en niños y con el diagnóstico médico hecho.
Migraña en racimos: tratamiento de una cefalea distinta
Lo que mucha gente llama migraña en racimos es la cefalea en racimos. Produce un dolor muy intenso alrededor de un ojo, siempre del mismo lado, que dura desde un cuarto de hora hasta unas pocas horas y se acompaña de lagrimeo, ojo enrojecido, congestión nasal e inquietud: a diferencia de la migraña, la persona no puede estarse quieta. Las crisis se agrupan en temporadas de semanas, a menudo a la misma hora y de noche, y durante esos periodos el alcohol suele desencadenarlas.
Su tratamiento es específico y lo dirige el neurólogo: para cortar la crisis se usan la inhalación de oxígeno a alto flujo y algunos fármacos de acción rápida, y durante la temporada de racimos se pauta un tratamiento preventivo. Los analgésicos habituales apenas sirven. La acupuntura puede acompañar en el manejo del estrés y del descanso entre temporadas, pero aquí su papel es secundario y nunca sustituye a ese tratamiento.
Cómo evitar la migraña: tips para el día a día
Además de lo que ya hemos visto sobre el sueño, la alimentación y el estrés, estos tips para la migraña son sencillos de llevar a la práctica:
Desayuna siempre y no dejes pasar demasiadas horas sin comer.
Lleva una botella de agua contigo y bebe a lo largo del día.
Haz pausas cortas cada hora frente a la pantalla y ajusta su brillo.
Mantén un consumo de café estable, sin subidas ni retiradas bruscas.
Practica cada día unos minutos de respiración lenta, tai chi o qigong.
Haz ejercicio suave y regular, como caminar o nadar, sin esfuerzos bruscos.
Dedica un par de minutos al día a la acupresión en Fengchi (20VB) y Hegu (4IG) para soltar la nuca y la tensión acumulada.
Ejercicio para la migraña: cómo prevenirla moviéndote
El ejercicio para la migraña tiene un papel preventivo, no de rescate: durante una crisis lo mejor es el reposo, porque el movimiento suele empeorar el dolor. Entre crisis, en cambio, la actividad aeróbica moderada y regular, como caminar a buen paso, nadar o montar en bicicleta sin forzar, ayuda a dormir mejor, a descargar el estrés y a mantener una rutina estable, tres cosas que protegen frente a nuevos episodios. Lo que más cuenta es la constancia, varios días por semana, más que la intensidad.
Algunas personas notan que un esfuerzo brusco o muy intenso les desencadena el dolor. Si es tu caso, empieza de forma suave, calienta bien, bebe agua antes y después y no entrenes en ayunas. Los estiramientos lentos del cuello y los hombros, y los ejercicios de tai chi y qigong, encajan especialmente bien cuando la nuca se carga con facilidad. Para terminar la sesión puedes presionar con suavidad Jianjing (21VB), en lo alto del hombro, a medio camino entre el cuello y la punta del hombro, un punto que la medicina china usa para soltar la tensión del trapecio; evítalo durante el embarazo.
Otras técnicas de la medicina china para tratar la migraña
Auriculoterapia: estimula puntos del pabellón de la oreja, a menudo con pequeñas semillas adheridas que puedes presionar entre sesiones. Se usa sobre todo para acompañar el estrés y la tensión que preceden a muchas crisis.
Ventosas: aplicadas en la parte alta de la espalda, los hombros y la base del cuello, ayudan a soltar la musculatura contraída, algo especialmente útil en la cefalea tensional. No se aplican sobre la cabeza ni durante una crisis intensa.
Tai chi y qigong: movimientos lentos coordinados con la respiración que muchas personas incorporan como hábito para relajar el cuello, dormir mejor y reducir el estrés acumulado. Su valor está en la constancia, no en el alivio inmediato.
Cuándo debes acudir al médico sin demora para el dolor de cabeza?
En la primera visita, el profesional te hará una entrevista detallada: dónde y cómo te duele, desde cuándo, qué lo desencadena, cómo duermes, cómo comes y cómo está tu nivel de estrés. También puede observar tu lengua y tomar tu pulso, dos herramientas de valoración clásicas de esta medicina.
Con toda esa información, elabora un planteamiento personalizado y aplica las agujas, que apenas se notan al insertarse —la mayoría de las personas describe una sensación leve de presión, calor o hormigueo— y que permanecen colocadas entre veinte y treinta minutos mientras descansas. Lo habitual es recomendar una serie de sesiones, ya que los efectos son acumulativos, y valorar la evolución de forma conjunta.
Cuándo debes acudir al médico sin demora
La mayoría de los dolores de cabeza son benignos, pero algunas señales exigen atención médica inmediata:
Un dolor de cabeza súbito y muy intenso, distinto a todo lo que has sentido antes.
Dolor acompañado de fiebre alta, rigidez de cuello, confusión, debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para hablar o pérdida de visión.
Dolores de cabeza que aparecen o empeoran después de un golpe en la cabeza.
Un cambio claro en el patrón de tus dolores habituales, o que se vuelvan cada vez más frecuentes e intensos.
Ante síntomas persistentes o cualquiera de estas señales de alarma, consulta siempre primero con tu médico. La acupuntura y la medicina tradicional china pueden acompañarte después, como complemento, con el diagnóstico médico ya establecido.
Preguntas frecuentes
¿La acupuntura puede curar la migraña?
No es correcto hablar de cura. La acupuntura se utiliza como complemento para intentar reducir la frecuencia e intensidad de los episodios y mejorar la calidad de vida, siempre junto al seguimiento médico adecuado. La respuesta varía mucho de una persona a otra.
¿Cuántas sesiones de acupuntura se necesitan para el dolor de cabeza?
No hay un número fijo. Depende del tipo de dolor, del tiempo que lleves padeciéndolo y de tu situación general. Lo habitual es plantear una serie inicial de sesiones semanales y reevaluar la evolución a partir de ahí, espaciando las visitas si la respuesta es favorable.
¿Duele la acupuntura?
Las agujas son mucho más finas que las de una inyección y la inserción apenas se percibe. Es frecuente notar una ligera sensación de presión, pesadez u hormigueo en la zona, que la mayoría de las personas describe como agradable o, como mínimo, perfectamente tolerable.
¿Puedo seguir tomando mi medicación si acudo a acupuntura?
Sí. La acupuntura es compatible con la medicación y nunca debes dejar ni reducir un tratamiento prescrito por tu médico por tu cuenta. Si con el tiempo notas mejoría, cualquier ajuste de medicación debe hacerlo siempre tu médico.
¿La cefalea tensional responde igual que la migraña a la acupuntura?
Son cuadros distintos y se abordan de forma diferente. La cefalea tensional suele estar muy ligada a contracturas y estrés, por lo que el trabajo sobre la musculatura del cuello y los hombros, junto con la gestión del estrés, juega un papel destacado. En la migraña, el enfoque es más preventivo y personalizado según tus desencadenantes.
¿Qué puntos de acupuntura para la migraña puedo presionar yo mismo?
Los más utilizados en acupresión son Taiyang, en la sien; Fengchi, en la base del cráneo; Hegu, entre el pulgar y el índice, y Yintang, entre las cejas. Presiónalos con suavidad y pequeños círculos durante uno o dos minutos. Evita Hegu si estás embarazada y consulta con tu médico si las crisis son frecuentes o cambian de patrón.
¿Cómo se quita la migraña rápido?
No hay un método que funcione igual para todo el mundo. Lo que suele ayudar es actuar al primer síntoma con la medicación indicada por tu médico, descansar a oscuras y en silencio, hidratarte, aplicar frío y presionar suavemente algunos puntos de acupresión. La acupuntura no está pensada para cortar una crisis, sino para ayudar a que sean menos frecuentes.
¿Qué se recomienda para la migraña además de la medicación?
Lo que más se recomienda es la regularidad: dormir a horas parecidas, no saltarse comidas, beber suficiente agua, moderar el alcohol y la cafeína y hacer pausas frente a las pantallas. El diario de crisis ayuda a detectar tus desencadenantes. Como complemento, la acupuntura, la acupresión, el tai chi o el qigong pueden ayudar a manejar el estrés y la tensión que preceden a muchos episodios.
¿Hay algún tratamiento nuevo que cure la migraña?
No. Los tratamientos más recientes, como los que actúan sobre el CGRP, han supuesto un avance para muchas personas con migraña frecuente, pero sirven para prevenir y reducir las crisis, no para hacerlas desaparecer para siempre. No son adecuados para todos los casos, y es tu neurólogo quien valora si tiene sentido probarlos en tu situación.
¿De qué viene la migraña y por qué surge en unas personas y no en otras?
La causa más frecuente es una predisposición heredada: el cerebro de quien tiene migraña reacciona con más intensidad a cambios como el estrés, la falta de sueño, las hormonas o el ayuno. Por eso suele haber más casos en la familia y es más habitual en mujeres. Los desencadenantes no la originan, pero deciden cuándo aparece cada crisis. La medicina china añade su propia lectura, centrada en el Hígado, la sangre y el qi.
¿Los sobres para la migraña son mejores que las pastillas?
No necesariamente. Muchos sobres llevan el mismo analgésico que los comprimidos, solo que disuelto, y hay quien los nota antes o los tolera mejor con náuseas. Lo importante es el principio activo y la dosis, no el formato. Consulta en la farmacia o con tu médico cuál te conviene y evita tomarlos muchos días al mes, porque el abuso puede hacer que el dolor de cabeza se repita más.
¿Qué especialista trata la migraña?
Empieza por tu médico de familia, que puede diagnosticar y tratar la mayoría de los casos. Si las crisis son frecuentes, no mejoran con los tratamientos habituales o cambian de patrón, te derivará al neurólogo, el especialista en migraña. La acupuntura puede sumarse como complemento, pero no sustituye esa valoración médica.
¿Qué suplementos se usan para la migraña?
Los más estudiados son el magnesio, la riboflavina (vitamina B2) y la coenzima Q10, que se toman a diario como prevención y pueden ayudar a algunas personas, con resultados modestos que tardan semanas en notarse. Consulta antes con tu médico o farmacéutico, sobre todo si estás embarazada o tomas otra medicación.
¿Por qué me recetan antidepresivos para la migraña si no tengo depresión?
Porque algunos antidepresivos actúan sobre sustancias del sistema nervioso que también regulan el dolor, y a dosis bajas se usan como tratamiento preventivo de la migraña. Se toman a diario, tardan unas semanas en hacer efecto y su objetivo es reducir la frecuencia de las crisis, no tratar el ánimo. No los dejes de golpe y comenta con tu médico cualquier efecto secundario.
¿Qué ejercicio es bueno para prevenir la migraña?
El que puedas mantener con regularidad: caminar, nadar, la bicicleta suave, el tai chi o el qigong. Hecho varias veces por semana, ayuda a dormir mejor y a manejar el estrés, dos factores muy ligados a las crisis. Evita los esfuerzos bruscos si notas que te desencadenan el dolor, hidrátate bien y no hagas ejercicio durante una crisis, cuando lo indicado es descansar.
¿La migraña se quita con los años?
En algunas personas sí se suaviza: es frecuente que las crisis cambien con la edad y, en muchas mujeres, que se modifiquen tras la menopausia. Pero no ocurre en todos los casos y no se puede predecir. Mientras tanto, el tratamiento médico, los hábitos regulares y complementos como la acupuntura ayudan a que los episodios sean menos frecuentes y más llevaderos.
¿Cómo se hace el diagnóstico de la migraña?
El diagnóstico de la migraña es clínico: el médico lo establece a partir de cómo describes el dolor, cuánto dura, qué lo acompaña y con qué frecuencia aparece, junto con una exploración. No existe un análisis que la confirme. Las pruebas de imagen se reservan para cuando hay señales de alarma o cambios en el patrón. Llevar un diario de crisis facilita mucho ese diagnóstico.
¿Qué hacer si mi hijo tiene migraña?
Consulta con el pediatra para confirmar el diagnóstico y que te indique qué medicamento y qué dosis puede tomar. Durante la crisis, déjale descansar a oscuras y en silencio, ofrécele agua y algo ligero si lo tolera. Para prevenir, cuida los horarios de sueño y de comida y limita las pantallas. Si los episodios cambian o se acompañan de síntomas nuevos, vuelve a consultar.
Un paso hacia una vida con menos dolor
Convivir con migrañas o dolores de cabeza recurrentes no tiene por qué ser tu destino. Entender qué tipo de dolor padeces, identificar tus desencadenantes y cuidar tus hábitos de sueño, alimentación y gestión del estrés son pasos que ya están en tu mano. Si además quieres explorar lo que la medicina tradicional china y la acupuntura pueden aportar como complemento, te animamos a ponerte en manos de un profesional cualificado y con formación acreditada, que valore tu caso de forma individualizada y trabaje en coordinación con tu médico. Tu cabeza —y tu calidad de vida— te lo agradecerán.



